Preguntado si se mantendrá en el cargo hasta las próximas elecciones o solo durante un periodo limitado, Veștea defendió la necesidad de controles regulares sobre el Ejecutivo.
“Creo que debemos apostar por evaluaciones periódicas, para comprobar si Adrian Veștea no se acomoda y espera simplemente llegar a 2028. Cada seis meses o cada año, tras estas evaluaciones, los partidos de la coalición deberían poder valorar y decidir en consecuencia”, afirmó Adrian Veștea.
El nuevo primer ministro designado añadió que la futura coalición deberá centrarse en las reformas y en su impacto real, y que las decisiones importantes deberían tomarse por consenso.
“No habrá protocolos rígidos dentro de la coalición. Habrá debates sobre programas concretos y sobre el impacto de las reformas, de manera que las decisiones se adopten por consenso y, si es necesario, mediante responsabilidad parlamentaria o gubernamental, para avanzar en las reformas y llevar a Rumanía en una dirección positiva”, añadió Adrian Veștea.
Desde la oposición, el partido AUR ha reaccionado con reservas ante el nombramiento de Adrian Veștea, cuestionando su capacidad para impulsar cambios reales y criticando la continuidad de las políticas actuales. Representantes de la formación han señalado que el nuevo primer ministro forma parte del mismo sistema político que, en su opinión, ha generado los problemas económicos y de confianza existentes.
El primer ministro designado también aseguró que continuará con el programa económico acordado por la coalición con su predecesor. Según explicó, Rumanía no puede permitirse medidas fiscales improvisadas ni falta de previsibilidad para las empresas.
Veștea señaló que uno de los principales problemas de la economía es la falta de confianza y estabilidad que perciben los agentes económicos.
“Existe cierta tensión y miedo entre las empresas, falta previsibilidad, y debemos corregir esta situación en el próximo periodo para devolver la confianza. No cambiaré el sistema fiscal durante mi mandato y no subiré impuestos; mantendré las líneas ya establecidas en el programa de gobierno”, afirmó Adrian Veștea.
Al ser preguntado si descarta nuevas subidas de impuestos, insistió en que la prioridad es mantener el marco fiscal actual y evitar promesas que el presupuesto no pueda sostener.
“No habrá nuevos aumentos de impuestos respecto a la situación actual. Todo debe calcularse cuidadosamente, con evaluaciones por indicadores. No podemos permitirnos promesas populistas como bajar el IVA o reducir impuestos sin una base real, porque eso no sería previsible ni sostenible”, declaró Adrian Veștea.
Sobre la continuidad del programa económico promovido por Ilie Bolojan, Veștea respondió de forma afirmativa.
“Este programa ha sido respaldado por todos los partidos de la coalición. Debemos actuar con realismo. Es un compromiso común y cualquier medida tomada sin cálculos rigurosos podría llevarnos de nuevo a niveles peligrosos de déficit”, concluyó Adrian Veștea.
El nombramiento de Adrian Veștea llega tras la salida de Ilie Bolojan del primer plano del Ejecutivo, en un contexto de reconfiguración interna de la coalición. En este proceso, el presidente lo propuso inicialmente a Eugen Tomac como primer ministro, pero su designación fue retirada casi de inmediato, en medio de desacuerdos políticos dentro de la coalición, lo que llevó finalmente a que Veștea fuera propuesto y aceptado como nuevo jefe del Gobierno.
Desde la oposición, el partido AUR ha reiterado sus críticas tras confirmarse el nombramiento, insistiendo en que no există o schimbare reală de direcție și că decizia reflectă doar un compromis politic intern, fără impact concret pentru populație.