Según las estadísticas de la Oficina Nacional del Registro Mercantil de Rumanía (ONRC), a finales de 2025 había registradas 7.191 empresas con participación de capital español, segun MAE.ro. El valor total de estas inversiones asciende a aproximadamente 1.697 millones de euros.
De este modo, España ocupa el puesto 8 en el ranking de inversores extranjeros en Rumanía, con una cuota del 3,34% del capital extranjero total.
Las inversiones españolas no se concentran en un solo sector, sino que abarcan una amplia gama de industrias importantes para la economía.
Una gran parte del capital se dirige a la producción industrial, incluyendo componentes para la industria automotriz, producción de plásticos e industria alimentaria. Muchas de estas actividades están orientadas a la exportación, lo que contribuye directamente al crecimiento económico de Rumanía.
Otro sector importante es el de la construcción y el desarrollo inmobiliario. Las empresas españolas participan en proyectos residenciales y comerciales, especialmente en las grandes ciudades.
La energía es también un ámbito estratégico. Los inversores españoles están activos en el sector de las energías renovables, así como en la producción de electricidad. Además, existen inversiones en la industria extractiva y manufacturera, así como en servicios profesionales.
Entre los principales inversores españoles en Rumanía se encuentran empresas de los sectores energético, inmobiliario y automotriz.
En el sector energético, compañías como EDPR Rumanía, Iberdrola Renovables Energía, Cernavodă Power, Peștera Wind Farm o VS Wind Farm están implicadas en la producción de electricidad, especialmente a partir de fuentes renovables.
En el ámbito inmobiliario y de la construcción, inversores como Grupo Prasa Rumanía, Hercesa Internacional o Gran Vía Rumanía desarrollan proyectos residenciales y comerciales.
La industria automotriz está representada por empresas como Faurecia Rumanía, que fabrica piezas y componentes para grandes cadenas de producción europeas.
La presencia del capital español en Rumanía tiene un impacto directo en la economía.
En primer lugar, genera empleo en diversos sectores, desde la industria hasta los servicios. En segundo lugar, contribuye al desarrollo de infraestructuras y a la modernización de áreas como la energía verde.
Además, las inversiones orientadas a la exportación ayudan a Rumanía a mantenerse competitiva en los mercados internacionales.
Los datos muestran que la relación económica entre Rumanía y España sigue desarrollándose. El gran número de empresas y la diversidad de sectores en los que operan indican un interés constante por parte de los inversores españoles.
Para los rumanos en la diáspora, estas inversiones pueden significar oportunidades de regreso al país, empleos mejor remunerados o posibilidades de colaboración empresarial.
Al mismo tiempo, para la economía rumana, el capital español sigue siendo un pilar importante de crecimiento y estabilidad.